Últimamente, es cada vez más común hablar de redes inalámbricas fijas, de su viabilidad y potencial.
Pero, ¿qué es realmente FWN? Prácticamente, consiste en llevar la conexión a través de una nueva red, separada de las redes móviles actuales, a zonas remotas donde el despliegue de fibra óptica no es posible o conveniente.
Esto brinda a los usuarios, que pueden tener dificultades para acceder a la banda ancha, la oportunidad de tener un servicio estable y de calidad que les permita trabajar, ya sea de forma remota o desarrollando su propio negocio, así como consumir contenido en línea para el entretenimiento.
Las oportunidades de negocio siempre estarán disponibles para los grandes operadores, ya sean móviles o fijos, ya que su actual despliegue de red les permite tener la capacidad de ofrecer este servicio. Y si no lo tienen, poseen el capital para hacerlo.
Sin embargo, están surgiendo muchos ISP que despliegan su propia red con la contribución de capital público y/o privado, aprovechando su poder de acción más acelerado y enfocado. Con esto, cubren una necesidad que no está muy bien desarrollada en el mercado.
Al igual que con cualquier otro proyecto de despliegue de tecnología, es necesario estimar el alcance de la empresa. Hay que contar con el equipo, el personal, los permisos gubernamentales, etc. Y luego salir a vender el servicio. Y la pregunta que siempre nos hacemos: ¿qué va primero, la oferta o la demanda?
Probablemente haremos una simple encuesta o estudio de mercado para determinar si lo que se va a ofrecer será consumido.
Un proyecto con recursos limitados no debería exceder (demasiado) la estimación. Por lo tanto, el control general del proyecto no puede fallar.
Tener una herramienta de gestión de procesos, documentar cada tarea, minimizar el retrabajo, optimizar el tiempo, etc., es fundamental para el éxito del negocio.